No creo que haya que tener miedo a enseñar lo que hay detrás de cada truco, lo que hay de verdad detrás de cada mentira.
Quizás se pierda algo de la magia, es posible, pero siento cierta fascinación por el metalenguaje: contar por qué quise contar tal historia,
explicar cómo surgió determinada foto de determinada página del libro.
Antes de pasar a los enlaces de abajo, recomiendo al lector que le eche un vistazo al original. Esto es un complemento posterior, una especie de aclaración
chistosa, pero que, en ocasiones, podría fastidiarle la trama del relato. Es decir, lo que hay a continuación es un avispero de "spoilers".
Aunque tampoco hay que darle demasiada importancia. En estas crónicas puede que haya a su vez cartas escondidas que se desvelen en un "cómo se hizo" del "cómo se hizo"
y así en un proceso infinito que ni yo estoy dispuesto a escribir ni creo que a nadie le interese leer.
Las razones generales por las que decidí empezar la serie ya está explicadas en la nota del autor del libro, desarrollada a su vez en
esta misma página. Entremos, ahora, en pequeños detalles, pequeñas historias...